con la fusión de varias fábricas más pequeñas. Entonces fue una intervención artificial en nuestra región – y tal vez gracias a ella nos anticipamos a la época. Ya en los años 60 esto se empezó a notar.
Preciosa, por su universalismo, su base de investigación más amplia y sus mayores posibilidades se convierte en suministrador clave de la industria mundial de bisutería.
A principios de los años 90 la empresa estatal volvió a las manos privadas y su porfolio de producción se amplió a otras especialidades – esta vez con un plan claro y evidente. Convertirse en la punta de calidad y la empresa prosperante a largo plazo. De aquí vienen las bases de nuestra oferta – la atracción de los precios y la conservación cuidadosa de todo que esta región nos ha dado, gracias a su historia y tradición: calidad, habilidad, fiabilidad y capacidad de innovación.